Infantería. Uniformidad de 1908.

02.02.2026

Tomás Alonso Marcos, coronel de Caballería (retirado)

Introducción

1908, en mi opinión, fue un año muy interesante desde el punto de vista de la uniformidad; entre otras normas, se aprobaron las siguientes:

  • El reglamento de uniformidad para el Estado Mayor General del Ejército
  • La sustitución de la gorra declarada reglamentaria en 1884
  • La modificación del reglamento de divisas aprobado en 1884
  • El uniforme de campaña y maniobras
  • La uniformidad de:
  • Cuerpo de Estado Mayor del Ejército
  • Arma de Infantería
  • Arma de Artillería
  • Cuerpo de Ingenieros
  • Cuerpo de Administración militar
  • Cuerpo de Sanidad militar
  • Cuerpo de Veterinaria militar
  • Cuerpo de Inválidos
  • Cuerpo Jurídico militar
  • Clero Castrense
  • Cuerpo auxiliar de Oficinas militares
  • Brigada Obrera y Topográfica de EM

Por cercanía en el tiempo, aprobada en 1909 y por su relevancia, se puede añadir la real orden circular de 18 de junio, que determinaba las prendas de paño que se debían entregar al personal de tropa, así como el reglamento de uniformidad del Arma de Caballería de 24 de agosto. Este, dejaba sin efecto las circulares de los meses de junio y julio de 1908, sobre uniformes y vestuario de Caballería.

En 1926, se aprobó un nuevo reglamento de uniformidad que puso en vigor el uniforme único, de color kaki. Aunque seguía contemplando los uniformes de paño de color, su uso quedó relegado para la tropa, como gala especial, en determinados actos o servicios, en las guarniciones de Madrid, Barcelona y Sevilla.

Generales, jefes y oficiales, usarían el uniforme de paño de media gala, en las presentaciones a sus majestades y real familia; también, para recepciones y actos de sociedad, si se exigía traje de etiqueta. Para otros actos de sociedad e invitaciones, el de diario, de paño.

Con estas líneas, sólo pretendo detallar las prendas que componían el uniforme de los jefes y oficiales del Arma de Infantería en 1908 y cómo debían usarlo.

El uniforme del Arma de Infantería

Por real orden circular de 10 de octubre de 1908, se dispuso cómo debía quedar constituido el uniforme de jefes y oficiales del Arma de Infantería; también afectaba, a los jefes, oficiales y alumnos de su academia.

Aunque la orden comienza describiendo las prendas y, a continuación, los tipos de uniformes, su composición y uso, empezaré por esto último. Por real orden circular de 17 de noviembre de 1890, se determinó que la denominación de los uniformes fuera la siguiente: gala, media gala, diario, marcha y campaña; el traje para campaña y maniobras, fue declarado reglamentario en 1908 para todo el Ejército, como ya se ha mencionado.

Estas normas, sólo describían los uniformes de gala, media gala y diario, que variaban según se estuviera mandando tropa o no.

Con tropa:

- Gala

Fig. 1: teniente, con tropa, uniforme de gala

- Media Gala

Igual al anterior, pero sustituyendo el plumero del ros por el madroño, pequeño remate de tela. Tanto el plumero, como el madroño, se colocaban en el bombillo; este era una esfera metálica dorada con un reborde más alto y hueco; su extremo inferior, parecido a una horquilla, entraba por una abertura del ros.

- Diario

Como el de media gala, pero el ros con funda, a excepción de los casos en que debiera usarse la gorra.

(*) Se debe tener en cuenta que, según las observaciones incluidas en estas normas, se haría uso de la gola para actos en la Corte, presentaciones en corporación, servicios de armas, asistencia a consejos de guerra, formaciones con bandera y, siempre, con el traje de gala.

Sin tropa:

- Gala

Fig. 2: capitán, sin tropa, con uniforme de gala

- Media Gala

Igual que con mando de tropa: ros con madroño, gola, guerrera con hombreras de cordones, pantalón con trabillas, sable, guantes blancos, botas de becerro.

- Diario

Fig. 3: capitán, sin tropa, con uniforme de diario para paseo

En los actos ya señalados (*) con gola.

Descripción de las prendas que componen los uniformes

- Ros


De fieltro gris, elíptico en su parte superior e inclinado hacia adelante; imperial de charol negro y, sobre la costura que le une al casco, un cordoncillo de oro; debajo, en el lugar que ocupaban las divisas anteriores, un galón de 28 mm. de ancho, de tejido liso de oro, con flores de lis brochadas en espacios de 35 mm.

En la parte anterior, tangente al cordón que bordea el imperial, y, sobre la escarapela con los colores nacionales, una presilla figurada, de metal dorado a fuego, terminada por un pequeño botón del Arma; inmediatamente debajo, una chapa del mismo metal, con el escudo de España rodeado por dos ramas de laurel.

Una franja de badana, charolada de negro, rodea al ros por su parte inferior; visera baja de lo mismo, y, sobre esta, un barboquejo, también de charol negro, sujeto al casco por dos botones pequeños.

En la cima del ros, la escotadura ya mencionada, para el plumero o el madroño, según el caso. El plumero era rojo para la Infantería de línea, verde, para los cazadores y blanco lo llevaba el coronel y personal de la plana mayor. Con el uniforme de diario y en maniobras, se utilizaba una funda de hule negro; para verano, de lienzo de algodón blanco con cogotera del mismo tejido

Fig. 4 : teniente coronel jefe de batallón, 1857. El Ejército de los Borbones. Tomo VI

Esta prenda de cabeza debe su nombre al general Antonio Ros de Olano, pues fue quien lo diseñó; se utilizó por primera vez en 1856 y se generalizó su uso en Infantería en 1858. Fue reglamentario en la segunda república hasta 1933, sin los símbolos monárquicos.

- Gorra de plato

Del modelo general, aprobado por real orden de 10 de octubre de 1908, (CL número 195). De paño, de color azul tina, con visera de charol y barboquejo de hilillo de oro, sujeto a la prenda por dos botones dorados pequeños y reglamentarios.

La parte cilíndrica y los vivos de soutache; de color grancé, en los regimientos de Infantería de línea; y verde, en los batallones de cazadores (1). Estos vivos van en la costura del imperial, en los cuatro costados del casco y en la unión de este con la parte cilíndrica.

En la parte frontal, lleva la corona real y, por debajo de la misma, en la parte cilíndrica, el emblema de Infantería. Los emblemas bordados de canutillo de oro o de metal dorado.

En los días no festivos ni de gala, se usaría para todo acto de servicio de cuerpo o plaza, incluso en las presentaciones, guardias de prevención y ejercicios doctrinales

- Gorro

De paño azul tina, de forma cilíndrica, sin armar, sin visera, con una franja, partida en dos, del color del cuello de la guerrera; grancé, en los regimientos de línea, y verde, en los batallones de cazadores. En el borde superior de la franja, un soutache de oro de 2 mm y, en toda la costura de la parte superior del gorro, un vivo del color de aquella.

Se aprobó para la tropa de Infantería en mayo de 1887; llevaba, en el punto medio de la parte superior, el número del regimiento o la cornetilla de cazadores, según correspondiera. A los pocos meses, se apreció que la tropa no siempre se colocaba el gorro con el número o la cornetilla centrados y se anuló la disposición anterior.

En 1904 (CL número 207), su uso se hizo extensivo para los generales, jefes y oficiales. Esta prenda se emplearía únicamente en vivacs, campamentos, cuarteles, en los puntos de acantonamiento, durante las marchas, en viajes individuales y, por regla general, en todos los periodos de movimiento de las unidades. Fotografías de personal de tropa de la época, nos revelan que también lo utilizaban con el uniforme de paseo.

(1) En el Anuario Militar de España de 1909, como parte del ejército activo, el Arma de Infantería contaba con 70 regimientos de línea y 28 batallones de cazadores.

- Gola

De metal dorado, con corona real de plata y cifras sobrepuestas del mismo metal, con las iniciales A XIII; botones y cordón de oro (Figura 1). Se restableció su uso en 1877.

- Guerrera

Algunas descripciones de las prendas del uniforme, como es este caso, comienzan así: la reglamentaria en la actualidad…, lo que nos obliga a buscar antecedentes para poder ofrecer una descripción más completa.

Es de paño azul tina, se abrocha por una hilera de siete botones; el cuello y bocamangas de color grancé claro o verde en los batallones de cazadores. Este, se cierra con dos corchetes y, sobre él, va colocado a cada lado el número del regimiento o el emblema que corresponda. Las bocamangas bordeadas por un soutache de oro y, sobre él, los cazadores llevan tres sardinetas.

Las hombreras están formadas por una plancha de metal de forma rectangular, forrada de paño igual al del cuello y bocamangas, sobre la que se extiende un trenzado de doble cordón de oro (Figura 1). A la altura del tercer botón, dos bolsillos en el pecho.

Aunque no lo dice la orden, salvo el cuello, todo el contorno de la prenda, los bolsillos, las aberturas de los costados, las costuras de la espalda y los lazos que se forman, llevan una cinta negra o trencilla de pelo de cabra.

Los jefes, oficiales y alumnos de la academia con el cuello y las bocamangas de color grancé; sobre ellas, las sardinetas doradas de distinción; los alumnos, sin el soutache. El emblema especial del Arma, con corona real, en el cuello de la guerrera.

La lámina, de Campiña, nos muestra al coronel jefe del Regimiento de Infantería de Línea León, número 38, con uniforme de gala (Figura 2).

Hacemos un paréntesis en la descripción de las prendas para ver cómo fue la evolución de la guerrera, hasta llegar a la que se ha descrito en los párrafos anteriores.

Uniformidad (1867-1908)

En el Memorial de Infantería número 17 de 1874, se publicó una circular por la que se tenía que redactar una nueva edición de la cartilla de 1867, aumentada con todas las variaciones que se habían ordenado posteriormente; será la cartilla de uniformidad de 1874.

Por real orden de 18 de agosto de 1877 (CL número 328), se aprobó un nuevo reglamento de uniformidad de Infantería. Se basaba en la legislación vigente en ese momento y en las anteriores cartillas de 1867 y 1874, con la introducción de algunas modificaciones. El reglamento de uniformidad o cartilla, de 1867, está disponible en la biblioteca virtual de Defensa.

1884

Por real orden de 15 de noviembre, se estableció, para diario, el uso de la guerrera en todas las Armas e Institutos, salvo en la Guardia Civil y en el Clero Castrense. Se había visto la necesidad de dotar al Ejército de una prenda para diario, que reuniera condiciones de comodidad y la ventaja de poder usar, debajo de ella, otras de abrigo y así limitar el uso del capote para los días determinados.

Los jefes y oficiales de las armas generales, cuerpos e institutos, que usaban la levita como prenda reglamentaria, la conservarían para los días festivos y de gala; se autorizaba vestirla también en los actos sociales que lo requiriesen. En los demás casos, se utilizaría la prenda denominada «guerrera».

Fig. 5: evolución de la guerrera (1886-1897)

1886

El reglamento de uniformidad de Infantería de 1886, se aprobó por real orden de 18 de agosto y describe la guerrera para jefes y oficiales de la siguiente forma: de paño azul tina y cuello del mismo color, donde se colocarían, a cada lado, unos parches grana o verde, según correspondiera; sobre ellos irían los números o emblemas de las unidades. Se abrochaba por una hilera de siete botones, el último coincidiendo con la cintura; hombreras de doble cordoncillo de oro sujetas por un pasador. A cada lado del pecho y a la altura del tercer botón, un bolsillo recto. En la parte posterior, dos carteras; cada una de ellas con tres botones grandes.

Una cinta de pelo de cabra de 17 mm de anchura en todo el contorno de la prenda, excepto en el cuello y en el delantero de los botones; también, sobre las costuras de la parte posterior. En los costados y por debajo de las pequeñas aberturas para el tahalí y el revólver, otras dos aberturas verticales; estas efectivas para jefes y simuladas para oficiales, revestidas de la misma cinta. La longitud de la guerrera debía cubrir la cruz del pantalón.

1888

Por real orden de 11 de mayo de 1888 (CL número 181), se dispuso que se suprimiera la levita que usaban jefes y oficiales para gala; debía sustituirse por la denominada guerrera.

Debía ser de paño azul tina y cuello del mismo color, contorneado, como el resto de la prenda, por una cinta negra de pelo de cabra y de dos centímetros de ancho; la forma del cuello, como la del modelo anterior, con una altura de 3 cm. A distancia de siete cm a partir de su abertura, por derecha e izquierda, el número del regimiento o el emblema que correspondiese.

En la parte delantera de la prenda, tres hileras con siete botones cada una. La cordonadura que los une, para diario, era negra, de pelo de cabra, y de sección cuadrada.

Para los días de gala, se sustituían los alamares negros por cordones dorados y de sección circular. Las hombreras eran postizas, de forma triangular y de paño como el de la guerrera; se sujetaban a la prenda por tres botones pequeños, contorneados por cordones como los del pecho. En el centro, las cifras entrelazadas de Alfonso XIII con una corona real; estas, de metal dorado para diario y bordadas para gala.

Dos bolsillos, uno a cada lado del pecho, a la altura del tercer cordón. Las dos costuras laterales de la espalda iban cubiertas con cinta negra, igual que la señalada para el cuello. Desde los dos botones colocados en la cintura, arrancaban, hacia la parte superior, los brazos de un lazo de forma elíptica; de los mismos botones, salían dos pliegues verticales que terminan en el borde de la prenda. Las costuras iban cubiertas con cinta negra, como la ya descrita.

En los costados laterales de la falda, se simulan dos aberturas verticales con cinta negra y, en la cintura, se abría una pequeña abertura horizontal, en cada costado, para el revólver y el tahalí.

Fig. 6: soldados de maniobras, 1888. (José Cusachs)

La nueva guerrera, aunque entallada, era holgada para permitir abrigo interior y tener facilidad en los movimientos.

Ya se ha indicado el uso del plumero del ros según el color. Aprovecho este punto, para señalar que, por circular de 10 de febrero de 1889, el plumero blanco se utilizaría en los regimientos de línea por todos los jefes, los ayudantes mayores y de batallón, capitanes auxiliares de la Mayoría, abanderados y músicos mayores; en los batallones de cazadores, por los jefes, ayudantes, auxiliares de la Mayoría, abanderados y músicos mayores; y únicamente los jefes, en las zonas, batallones de reserva y depósitos.

Por real orden de 3 abril de 1889, se dispuso la supresión de la cordonadura de oro de la guerrera, que se llevaría, tanto para gala, como para diario, con cordonadura negra de pelo de cabra; se distinguía un uniforme de otro, únicamente, por el plumero.

1897

Por real orden circular de 1 de diciembre de 1897, se modificó la guerrera del uniforme de jefes y oficiales.

En tanto se reglamentase un uniforme más apropiado, se aprobó, de manera provisional, la reforma de la guerrera. Esta consistía en suprimir en el pecho, los cordones y las dos hileras laterales de botones, dejando la hilera central abrochada con ojales. Se llevaría trencilla en el delantero izquierdo, como, asimismo, en los dos bolsillos exteriores del pecho.

No lo menciona la orden, pero, al continuar utilizando la misma guerrera, esta seguiría llevando la trencilla en su contorno, costuras de la espalda y en los costados. La aprobada en 1908, las llevaba, como hemos visto.

Como prenda de cabeza, usa la teresiana, "cómoda y de buen aspecto"; era reglamentaria desde 1884; en la mano izquierda, bastón de mando, por ser el segundo jefe de un batallón.

Nuestro infante, es comandante; de acuerdo al reglamento de divisas militares de 25 de septiembre de 1884, lleva dos galones, el superior de oro, el otro, de plata; y dos estrellas de ocho puntas; la más próxima a la costura de la bocamanga, dorada, la otra, plateada.

Hecho este paréntesis con la evolución de la guerrera, continuamos con la descripción de las prendas que componían el uniforme reglamentado en 1908.

- Dragona

De metal dorado a fuego, con formato acanalado para adaptarse a la parte superior del hombro. Constaba de cuatro escamas articuladas y una concha con las iniciales A XIII, entrelazadas, bajo corona real en plata.

- Ceñidor

De galón de oro, a cada lado de los bordes, una lista de color grancé o verde, en los batallones de cazadores, alternando con oro en tejido acanalado. Montado en forma de cinturón, se sujeta a la cintura por un broche de metal dorado a fuego, que llevaba en su centro, el emblema del Arma y la corona real en metal blanco.

- Pantalón

De color grancé para los regimientos de línea, y del mismo color que la guerrera para los batallones de cazadores. En su costado, tenía una franja azul tina partida en dos, de 30 mm de ancho cada parte; su forma era recta y de un ancho proporcionado.

Los jefes y en plazas montadas, cuando lo usaban en actos a pie y los demás oficiales, con el traje de gala, lo llevaban con trabillas del mismo color que las franjas, de modo que aquellas pareciesen prolongación de estas (lámina de Salas).

- Calzón para montar

De punto, en forma de breeche; su color, igual al del pantalón descrito y con idénticas franjas.

- Calzado

Borceguies negros, de charol, para los actos de Corte.

- Botas para montar

De charol negro, con el pie de becerro de igual color; se podían sustituir por medias botas y botas enterizas. Los jefes y oficiales en plazas montadas, para los actos a caballo y servicio de armas, llevaban calzón y botas para montar, espuelas y guantes de color avellana o blanco, según correspondiera; para los actos a caballo, sin dragonas.

- Espuelas

De acero, espiga recta y corta, con trabillas de cadena barbada y guardapolvo de charol negro, usándose, únicamente, con las botas de montar.

- Espolines

De acero, con forma de cuello de pichón; debían llevarse por los jefes y en plazas montadas, cuando se utilizase el pantalón largo.

- Guantes

De piel y de color avellana para montar de diario; de cabriltilla, ante, o hilo blanco, en los demás casos.

El tirante de sable, por debajo de la guerrera, y el cordón o fiador de pelo de cabra negro con dos pasadores y terminando en una bellota. Para los jefes, los pasadores y la bellota de oro; para los oficiales, de pelo negro.

- Prendas de abrigo

Como prendas de abrigo, las normas señalaban, sin describirlos, el capote ruso de paño gris, la pelliza de castor y de color azul tina; y el impermeable para la lluvia.

Fig. 7: teniente con uniforme de gala, con capote

Fig.8: comandante con uniforme de media gala y pelliza

La Colección Legislativa finalizaba estas normas de uniformidad con unas observaciones para el uso de las prendas; algunas, ya se han mencionado.

Bibliografía

  • Bueno Carrera, JM.: El Ejército de Alfonso XIII. La Infantería de Línea. Ediciones Barreira. Madrid, 1983.
  • Campiña de Labra, E.: Los Uniformes Militares durante el Reinado de SM el Rey Don Alfonso XIII. Servicio Geográfico del Ejército. Madrid, 1985.
  • Gómez Ruiz, M. y Alonso Juanola, V.: El Ejército de los Borbones. Tomos VI, VII y VIII. Ministerio de Defensa(Secretaría General Técnica).Industrias Gráficas CARO S.L. Madrid, 2006.
  • Grávalos González, L., Calvo Pérez, JL. y Cuchy Arnau,J.: Los Uniformes de 1912. Reinado de Alfonso XIII. Quirón Ediciones.Valladolid, 2000.
  • Grávalos González, L., Calvo Pérez, JL. y Sanchís Llamas, F.: Uniformes de la Infantería. Reglamento de 1886. Quirón Ediciones.Valladolid, 2001.
  • Ruiz Martín, A.: Evolución de las divisas en las Armas del Ejército Español (2ª edición). Imprenta Ministerio de Defensa. Madrid, 2011.
  • Otras fuentes:

  • - Álbum descriptivo del Ejército y la Armada de España, 1884. Imprenta de Fortanet.
    - Anuario militar de España de 1909.
    - Boletines LXI y LXII de la Agrupación de Miniaturistas Militares de España 1989.
    - Colecciones legislativas.
    - Los uniformes del Ejército Español. Librería de Romo y Füssel. Madrid, (ca. 1907).
    - Memorial de Infantería número 17 de 1874.
    - Uniformes militares en el cambio de siglo. Colección 1899. Ministerio de Defensa. Madrid, 1989.
    - Internet:  Toledo Momparler, V
  • Láminas y fotografías de la época.