Aerostación y Aeronáutica Militar. Uniformidad

05.05.2026

Tomás Alonso Marcos, coronel de Caballería (retirado)

Creo que se podría considerar a la aerostación militar, el antecedente inmediato de la aviación militar en España. Como en ocasiones anteriores, trataré principalmente la uniformidad y, en esta, la de aquellos pioneros, hoy Ejército del Aire y del Espacio, que pertenecían al Cuerpo de Ingenieros, al menos en sus comienzos.

Creación de la Aerostación militar

Por real decreto de 15 de diciembre de 1884, se dio una nueva organización a las tropas del Cuerpo de Ingenieros; entre sus unidades, un batallón de Telégrafos. Su cuarta compañía

se dedicaría exclusivamente a la práctica de la telegrafía óptica o de señales, estudiando y adoptando el material que pareciese preferible, al objeto de poder emplearlo de día y de noche. Asimismo, tendría a su cargo el estudio y la práctica del alumbrado eléctrico en campaña.

En tanto no se dispusiera de recursos para crear una sección independiente, con este objeto, se ejercitaría en la construcción o inflación de los globos aerostáticos y en su manejo, libres y cautivos… 

Con este real decreto, nacía la Aerostación Militar en el Ejército y fue asignada al Cuerpo de Ingenieros.

Reglamento de Uniformidad de 1878

El reglamento de uniformidad en vigor para el Cuerpo de Ingenieros, en 1884, era el aprobado por real orden de 16 de julio de 1878. Recogió las modificaciones que se habían producido sin cambios importantes respecto al reglamento anterior de 1869.

Fig. 1: 2 jefes y 1 oficial del Cuerpo de Ingenieros (José Ignacio Mexía y Algar)
Fig. 1: 2 jefes y 1 oficial del Cuerpo de Ingenieros (José Ignacio Mexía y Algar)

El uniforme de gala y de diario de jefes y oficiales era igual, salvo en las divisas. La levita, de paño azul turquí oscuro con el cuello del mismo paño, abierto en redondo, y sujeto por un corchete; a ambos costados del mismo, un castillo bordado en plata y con una tira de seda negra, en el lado izquierdo, para formar corbata. La prenda se abrochaba por una hilera de nueve botones de metal blanco; las hombreras, hechas de cordón grueso de plata, formando un doble lazo. Las bocamangas, sin cartera, con un vivo del mismo paño.

Debajo de la levita, un chaleco, cuyo tejido variaba según fuera verano o invierno. Los guantes eran de ante blanco o de hilo, también en función de la época del año.

El pantalón, de paño azul, como el de la levita y recto, con una franja partida de color grana en los costados. En las plazas montadas, como era el caso del batallón de telégrafos, tenía además una media bota de charol cosida, que llegaba hasta el principio de la rodilla. En los uniformes de la figura 1, podemos ver varias prendas, alguna ya descrita, o que se irán describiendo.

Como prenda de cabeza, el coronel llevaba un sombrero apuntado, de seda, con galón ancho flordelisado y flecos de plata; tenía una presilla en la parte derecha, formada con las trencillas, galones o entorchados del empleo efectivo en el cuerpo, que iba sobre la escarapela con los colores nacionales y sujeta por un botón pequeño, del mismo metal, con el emblema.

Este sombrero debía usarse con el uniforme de gala, por los jefes y oficiales destinados en la Dirección General, comandancias generales y academia.

El comandante de la lámina, en el centro, utiliza el ros con bombillo; debajo del cordón que rodea el imperial, iban colocadas las trencillas o galones del empleo efectivo en el cuerpo. En las unidades montadas, los jefes y oficiales añadían al ros una forrajera de hilo de plata. En invierno, se le colocaba una funda de hule negro y de lienzo blanco en verano.

En el cuello del teniente, vemos la gola, de metal dorado, con figura de media luna, en cuya parte más ancha, y en su centro, se halla un trofeo con el emblema del cuerpo de plata; forrada aquella, en su interior, con tafilete encarnado; se abrochaba detrás del cuello, con dos cordones de hilillo de plata, sujetos a las puntas de la gola con botones pequeños de lo mismo y muletillas de pasador. Así la describe el reglamento de uniformidad del Cuerpo de Ingenieros de 1878.

El abrigo de jefes y oficiales, de paño castor azul turquí, forrado de negro, de los denominados ruso, con cuello de terciopelo, hombreras sencillas, del mismo paño, con un vivo grana, que se abrochan con un botón pequeño. La solapa se cierra con cinco botones grandes a cada lado y el cuello con su corchete (figura 1). En las plazas montadas, se usaba una esclavina del mismo paño.

El capote de la tropa (figura 2) era de paño gris celeste, veinteno (1), holgado y de longitud tal, que el extremo inferior llegase por debajo de la articulación de la rodilla.

El cuello grana, se abrochaba con tres corchetes y, a los lados, un castillo de metal blanco. Hombreras del mismo paño que el capote, formando, en la unión con la manga, almohadilla; esta y el vivo de la hombrera de color grana. Se cerraba con dos hileras de siete botones grandes de estaño. En las unidades montadas, la abertura posterior era más larga, para facilitar que se pudiera montar con él.

El sargento primero de la lámina lleva en el ros una presilla de cordón de estambre encarnado para enganchar la forrajera de color grana. La unión del casco del ros con el imperial está cubierta con un cordón de pelo de cabra encarnado y, un poco separado, un galón de lo mismo y de igual color.

El uniforme de la tropa era muy parecido al de los oficiales. La levita, como la que se ha visto para jefes y oficiales, pero las hombreras como las descritas en el capote. El pantalón, azul tina, con franja de grana partida en los costados y recogido en la parte inferior por las polainas (figura 3). El calzado, en las unidades a pie, eran borceguíes de piel de becerro negro con plantilla y suela gruesa. En marchas y maniobras, se usaba la alpargata descubierta con suela y cinta negra.

(1) El paño veinteno era un tipo de tejido de lana de alta calidad, característico de la época medieval y moderna en España, definido por tener una urdimbre de 20 centenares de hilos; es decir, 2000 hilos. Era un paño fino y tupido, apreciado por su calidad y densidad.

En las láminas de Salas, que se muestran a continuación, un sargento primero, con el grado de oficial. Tiene un galón de plata de cordoncillo, formando un ángulo como en la divisa del alférez, pero sin la estrella.

Fig. 3: Reglamento de Uniformidad, 1878 (Salas)

Lleva la gorra de cuartel con la borla y el armamento por encontrarse de servicio. Al fondo, el carro del generador de hidrógeno, que formaba parte del tren de inflamación Yon.

Los galones de premio son de panecillo de plata como sus divisas; van colocados horizontalmente en la parte superior del brazo derecho, de costura a costura, aumentando su número según los años de servicio.

Las polainas son de paño negro, de la forma ordinaria, de una longitud proporcionada a la estatura del individuo y de modo que termine por debajo de la rodilla. Se abrocha con nueve botones de hueso negros y una correa, también negra, en la parte superior. Las plazas montadas, a caballo, usaban normalmente esta prenda, excepto en las revistas y paradas; colocaban la espuela por encima de la polaina.

El teniente viste uniforme de media gala; sobre la cadera izquierda pende un tahalí, forrado del mismo paño que la levita, para el espadín modelo 1860. La forrajera, aunque en la lámina es de color grana, debería ser de hilo de plata, según el reglamento.

Las fornituras blancas, el cinturón delos jefes y oficiales de cuero charolado y colocado por encima de la levita; abrocha por delante, en una placa ligeramente encorvada, de metal blanco, que lleva, en su eje menor vertical, un castillo de lo mismo en relieve. Las plazas montadas, el mismo cinturón, que lleva, en lugar del tahalí, dos tirantes para el sable, también de charol, con los botones y mosquetones del metal del broche.

En cuanto a la tropa de las unidades montadas, usaban una bandolera de ante blanco, con chapa ovalada con trofeo de metal blanco y una cartuchera para 20 cartuchos de cuero negro. Podían utilizar el correaje de ante blanco de los zapadores. Este se componía de dos tirantes cruzados en la espalda, cinturón con chapa, con un castillo sobre dos zapapicos cruzados; una cartuchera grande detrás, de cuero dado de negro; una pequeña, también negra, en el costado izquierdo cerca de la chapa y una bolsa, de lo mismo, en el costado derecho contra la chapa.

Primeras ascensiones en globo

Fig. 4: barquilla del globo. La vida cotidiana en el Ejército (1855-1925)
Fig. 4: barquilla del globo. La vida cotidiana en el Ejército (1855-1925)

Hasta 1888 no se adquirió el primer material; fue en Francia, en la casa YON (2); consistía en un globo esférico y su tren de inflación con el que se realizaron las primeras ascensiones. El 10 de julio de 1889, tuvo lugar la primera del globo YON; en vuelo libre, ascendió 400 metros. Iba tripulado por el coronel Lícer López, el teniente coronel Pérez de los Cobos (jefe del batallón de telégrafos), el capitán Aranguren (jefe de la cuarta compañía) y el teniente Anselmo Sánchez.

(2) El ingeniero francés Gabriel Yon fue un fabricante de globos y otros ele­mentos relacionados con la aerostación, como los productores de hidrógeno. Fue proveedor de la Aerostación Militar, suministrando, entre otras cosas, el tren Yon, que era un conjunto de carromatos o armones para el transporte del material necesario, arrastrados por mulas.

Cuando se recibió el primer globo en el batallón de telégrafos, se comenzaron a hacer prácticas en la Casa de Campo, entonces patrimonio de la familia real. La reina regente, María Cristina, les visitó el 27 de junio de 1889; sin dudarlo, subió a la barquilla con el teniente coronel jefe del batallón y realizaron una ascensión de 300 metros de altura.

En la fotografía (figura 4), la barquilla del globo en el que efectuó la ascensión la reina, con la placa conmemorativa del acontecimiento.

Reglamento de Uniformidad de 1886

Cuando se hicieron las primeras ascensiones, ya había cambiado el reglamento de uniformidad del Cuerpo de Ingenieros.

Por real orden de 9 de junio de 1886, se aprobó un nuevo reglamento que incluía las pocas modificaciones que se habían producido, como la gorra, denominada teresiana y declarada reglamentaria en agosto de 1884 para todos los jefes y oficiales de los cuerpos e institutos del Ejército y alumnos de las academias.

En 1885, se habían aprobado unas instrucciones sobre uniformidad, en las que figuraba la guerrera; en el año anterior, se había establecido su uso para diario.

Fig. 5: Reglamento de Uniformidad, 1886 (Salas)

La guerrera acabaría sustituyendo a la levita; se usaba con ros o gorra, en todos los actos que no fueran de gala o días festivos (figura 5).

La de jefes y oficiales de paño azul turquí oscuro, con cuello del mismo color, abierto en redondo y cerrado por un corchete; dos castillos de hilillo de plata, uno a cada lado de la abertura, y una tira de satén negro, cosida a su forro, formaba el corbatín.

Se abrochaba con siete botones grandes; las bocamangas terminadas por un vivo del mismo paño y un botón pequeño en la unión con la manga. La hombrera, que se sujeta por un botón pequeño a la costura del hombro, se formaba de un doble cordón de hilillo de plata y separado por un vivo de paño doble al que se cosían.

En el costado izquierdo, sobre la cadera, lleva una pequeña abertura para el tahalí; y, en el derecho, otra para la correa del revólver. Los dos bolsillos del pecho, a la altura del tercer botón, el delantero de los ojales, los costadillos, las costuras de la espalda y aberturas de los costados hasta la cadera, se guarnecían con trencilla negra de pelo de cabra de 18 mm de ancho.

La guerrera de la tropa, de paño de color azul tina y de la misma forma que la que se ha descrito. Las hombreras, del mismo paño, ribeteadas por un cordón de estambre encarnado; el cuello grana, con castillos de metal a cada lado, y bocamangas seguidas y sin botón. No tenía aberturas, ni corte en los costados, sólo una en la parte posterior, sin bolsillos exteriores y sin la trencilla negra de guarnecido.

El soldado de la lámina, como conductor del tronco de tiro del carruaje, lleva un protector en su pierna derecha.

En 1890 (CL núm. 459), se produjeron algunos cambios en la uniformidad de los jefes, oficiales y tropa del Cuerpo de Ingenieros. Entre otros, se modificó la guerrera.

Guerrrera para jefes y oficiales

De paño azul turquí oscuro, con el cuello del mismo color, cerrado, con puntas redondas y dos castillos de hilillo de plata, separados de la abertura; una tira de satén negro, cosida al forro del cuello, formaba el corbatín.

Dos hileras paralelas de siete botones, de forma semiesférica, con el emblema del cuerpo en relieve y, en cada lado del pecho, un bolsillo, colocados ambos entre el tercer y cuarto botón; las bocamangas de forma cuadrada; la hombrera en forma de Y invertida de doble cordón de plata.

En cada costado, una abertura para el tirante del sable; y otra para la correa de suspensión del revólver. Todos los bordes de la prenda, incluso las carteras de la espalda, la abertura posterior y las bocamangas, guarnecidas con un vivo grana.

Guerrera para la tropa

De paño azul tina, de igual forma que la guerrera de jefes y oficiales, pero llevando el cuello y las bocamangas de color grana. Cinco botones de forma semiesférica con el emblema del cuerpo, en relieve y a cada lado del pecho, en lugar de los siete que lleva aquélla.

Las hombreras del mismo paño que la guerrera, con forma de almohadilla en la unión con la manga, de color grana, como el ribete que rodea a la hombrera. Las bocamangas de forma cuadrada.

Los castillos, que lleva esta prenda en el cuello, son de metal. En la lámina, el cinturón es de ante blanco, con chapa de metal con el castillo troquelado. Suspendido del cinturón, con un tirante de ante blanco, el sable. El plumero del ros nos indica que viste con el uniforme de gala.

Entre los cambios mencionados en 1890, se sustituye el capote ruso de los jefes y oficiales por la pelliza y se suprime la levita de la tropa. En 1893, se dispuso que los institutos montados no usaran guantes, pie a tierra, durante los meses de calor, pero sí en los días festivos y de gala.

Servicio de Aerostación Militar

Por real orden de 30 de septiembre de 1896, se separó el batallón de telégrafos del servicio aerostático y, el 17 de diciembre (CL núm. 355), se dictaron las bases para la organización del Servicio de Aerostación Militar. El Establecimiento Central de Ingenieros, en Guadalajara, quedó constituido, entre otras dependencias, por el Parque Aerostático y la Compañía de Aerostación. A partir de junio de 1901, el parque pasó a depender directamente del Ministerio de la Guerra para los asuntos de carácter técnico.

En octubre de 1901 (CL núm. 230), la Compañía de Aerostación pasó a denominarse de Aerostación y Alumbrado en Campaña, y estaría a cargo de ambos servicios. A partir de abril de 1908, la unidad sería, «Tropas afectas al servicio de Aerostación y Alumbrado en Campaña». Por real orden de 31 de diciembre de 1912, se dispone que el alumbrado en campaña dependa del Centro Electrotécnico y que las tropas de aerostación presten, además de su cometido, el de aviación.

Fig. 7: preparando el globo para ascensión, principios del siglo XX. (La vida cotidiana en el Ejército, 1855-1925)

Estando a punto de terminarse las pruebas de recepción del dirigible «España», y siendo de la exclusiva competencia del Cuerpo de Ingenieros militares, cuanto se relacione con los servicios de Aerostación, Aeronáutica y Aviación, por real orden de 2 de abril de 1910, se dispuso que el Parque Aerostático estudiara qué tipo de aeroplano era el más conveniente para el Ejército. 1911 fue el año de los primeros vuelos militares en el aeródromo militar de Cuatro Vientos y del primer curso organizado para pilotos militares, al que asistieron tres capitanes y dos primeros tenientes del Cuerpo de Ingenieros; era el más antiguo el capitán Alfredo Kindelán.

El 7 de marzo de 1911 (CL núm. 46), se aprobó el reglamento para la experimentación de aeroplanos. Hay un amplio consenso por el que se considera a 1911, el año del nacimiento de la aviación militar española.

Servicio de Aeronáutica Militar

Pero fue, por real decreto de 28 de febrero de 1913 (CL núm. 32), cuando se creó el Servicio de Aeronáutica Militar, que se regiría por el reglamento aprobado el 16 de abril de ese año.

Aeroplanos y globos constituyeron el Servicio de Aeronáutica Militar, que dependía del Ministerio de la Guerra y comprendía dos ramas independientes bajo la misma dirección: Aerostación y Aviación, El servicio se organizó sobre la base del Parque Aerostático y las tropas del Servicio de Aerostación, que pertenecían al Cuerpo de Ingenieros. La dirección y las tropas afectas de aerostación estarían en Guadalajara; las de aviación en el aeródromo de Cuatro Vientos.

El 19 de julio de 1918 (DO núm. 162), se creó la Sección y Dirección de Aeronáutica Militar del Ministerio de la Guerra, bajo el mando de un general de brigada del Cuerpo de Ingenieros; comprendía las dos ramas, aerostación y aviación. Por real orden de 28 de enero de 1920, las unidades de aerostación se agruparon formando un batallón, con un teniente coronel al mando.

Por el real decreto de 1922, en el que se dictaron las bases para la reorganización de la Aeronáutica Militar, el Servicio de Aerostación se componía de la jefatura del Servicio, del Establecimiento Central, y de las tropas. El jefe de aerostación dependía directamente del jefe de la Sección de Aeronáutica del Ministerio. En cuanto a las tropas, el Servicio de Aerostación constaba del servicio propiamente dicho y de la observación aerostera; el primero formaba parte del Cuerpo de Ingenieros.

Los observadores de aerostación eran oficiales pertenecientes a las escalas activas de las armas y cuerpos combatientes, quienes, sin perjuicio de seguir perteneciendo a aquéllos, quedarían adscritos a la Sección de Aeronáutica a los efectos de instrucción. Prestaban servicio en aerostación por períodos que fijaría el Ministerio de la Guerra, a propuesta del jefe de la Sección de Aeronáutica. Por real orden de 12 de julio de 1924, el batallón de aerostación pasa a constituirse en regimiento de aerostación.

Por real decreto del 13 de julio de 1926, se aprobó el reglamento orgánico de la Aeronáutica Militar. Con los oficiales y tropa que habían alcanzado el empleo de oficial de aviación, se constituiría una escala del Servicio de Aviación. A ella pertenecerían, en tanto prestaran servicio en el mismo, en cualquiera de sus dos ramas, «aire» o «tierra», sin dejar por ello, de formar parte del arma o cuerpo de procedencia. En el reglamento se describía un uniforme específico para jefes, oficiales y tropa del Servicio de Aviación (Figura 15). En el Servicio de Aerostación, las tropas del Cuerpo de Ingenieros se organizarían formando un batallón.

Como consecuencia de la sublevación que tuvo lugar en el aeródromo militar de Cuatro Vientos, a finales de 1930 y por real decreto de 8 de enero de 1931, se reorganizó la aeronáutica militar. Entre otras cosas, quedó suprimido el uniforme aprobado en 1926 y la escala del Servicio de Aviación y se creó una sección y dirección de Aeronáutica Militar en el Ministerio del Ejército. La Aeronáutica Militar comprendía los Servicios de Aerostación y Aviación.

Proclamada la segunda república, por decreto de 20 de abril de 1931, se restableció el Servicio de Aerostación, en igual forma en que funcionaba antes de su reorganización del 8 de enero. Asimismo, por decreto de 13 de mayo, se restableció también el Servicio de Aviación como estaba en fechas anteriores a 15 de diciembre de 1930.

En el decreto de 25 de mayo, en el que se disponía la entidad del ejército activo permanente de la Península e islas adyacentes, se incluía un regimiento de aerostación, organizado en base al batallón existente y al que pertenecían las unidades de esta especialidad de las divisiones orgánicas. Este regimiento, por orden circular de 15 de junio, sustituyó su estandarte por la bandera reglamentaria, al dejar de considerarse tropas montadas.

Por decreto de 26 de junio de 1931, se crea el Cuerpo General de Aviación y quedan separados los servicios de aviación y aerostación, pasando a depender el segundo, del Cuerpo de Ingenieros. El de 11 de julio, se aprobó el uniforme de los jefes, oficiales y tropa, del Servicio de Aviación (Figura 15.

Uniformidad 1893-1931

Desde las modificaciones que hubo en el vestuario en 1890 y 1893, veamos cómo evolucionó la uniformidad del Cuerpo de Ingenieros, especialmente, la relacionada con la aerostación militar.

Uniforme de Rayadillo

Fig. 8: uniforme de rayadillo. Aerostación (Salas)

Aunque el uniforme de rayadillo ya se había utilizado en el siglo XIX en los territorios de ultramar, a comienzos del siglo XX, se vio la necesidad de dotar al Ejército con un uniforme para su uso durante el verano en ejercicios, maniobras y otras actividades. En la campaña de Melilla de 1909, las unidades vestían el traje de faena con rayas oscuras; se le denominaba uniforme de rayadillo y fue reglamentario hasta 1914.

Con este uniforme, unidades de aerostación y aviación estuvieron desplegadas en las campañas del norte de África. Las de aerostación, tomaron parte en varias operaciones en Melilla (1909-11); en Tetuán (1913-14); en el territorio de Melilla (1921-22) y asistiendo en otras. En 1925, en la campaña de la Bahía de Alhucemas, realizaron la observación para el desembarco, elevándose el globo desde el acorazado «Alfonso XIII».

Uniforme de paño

Por real orden de 1906, se dispuso que la tropa de todas las unidades del Cuerpo de Ingenieros usaran la chaqueta de paño adoptada por el regimiento de pontoneros en 1893. Esta prenda era de paño azul tina, holgada y entallada; se abrochaba con una hilera de seis botones metálicos; a cada lado del pecho, un bolsillo exterior con cartera, y, en el costado izquierdo de la cintura, una pequeña abertura para el tahalí. El cuello, del mismo paño que la chaqueta, recto con las puntas redondeadas se cerraba con un corchete y llevaba un castillo de metal a cada lado; las hombreas también del mismo paño.

La lámina de Salas de la figura 9, representa a un cabo de aerostación con la chaqueta descrita. Lleva el ros con la funda de hule negro y forrajera de pelo de cabra de color grana. Era habitual alternar las prendas de paño con las del uniforme de rayadillo; también con el pantalón kaki, cuando fue reglamentario. En el brazo izquierdo, el emblema metálico del Servicio de Aeronáutica, en vigor desde 1913. En 1908, por real orden de 10 de octubre, se aprobó el uniforme de jefes y oficiales del Cuerpo de Ingenieros; también se describían sus prendas en la orden citada.

La guerrera era la reglamentaria, la aprobada en 1890, ligeramente entallada con una sola hilera de siete botones y aberturas verticales en los costados de 17 cm de altura; cuello y bocamangas de paño grana, ribeteadas estas por cordoncillo de plata y con hombreras sobrepuestas de paño grana, guarnecidas por dos cordones de soutache de 3 mm de ancho.

Fig. 9: uniforme de paño (Salas e Ignacio Mexía y Algar)

La composición del uniforme variaba según fueran unidades montadas o a pie y estuvieran con tropas o no.

Unidades montadas con tropa

Gala: ros con plumero, guerrera con hombreras, forrajera, bandolera, ceñidor, breeches, botas de montar, sable y guantes blancos (figura 9).

Media gala: ros con bombillo, guerrera con hombreras, forrajera, bandolera, breeches, botas de montar, sable y guantes blancos.

Diario: como el anterior, con funda en el ros y guantes.

Unidades montadas sin tropa

Gala: ros con plumero, guerrera con dragonas, forrajera, bandolera, ceñidor, breeches, botas de montar, sable y guantes blancos.

Media gala: ros con bombillo, guerrera con hombreras, breeches, botas de montar, sable y guantes blancos.

Diario: gorra, guerrera con hombreras, breeches, botas de montar, espadín y guantes.

Fig. 10: unidades montadas, gala. 1908

En 1909, se aprobaron las prendas de paño que se debía entregar a la tropa como primera puesta; para Ingenieros: ros de color blanco con chapa sobre la escarapela, gorro de paño con franja partida de color grana y capote gris. La guerrera, igual para todas las armas y cuerpos, con bocamanga sobrepuesta y un botón en ella; el cuello, color grana. Un año antes (CL núm. 109), se había dispuesto que el personal de tropa usara en la temporada de verano, incluso en los días festivos, la chaqueta de paño adoptada en 1906, llevando la guerrera, sólo para gala y formaciones en la época mencionada. El pantalón, del color de la guerrera, con doble franja grana.

Uniforme kaki

En 1906, se declaró reglamentario un uniforme de verano de color kaki para las unidades de las regiones segunda y tercera, capitanías generales de Baleares y Canarias, y gobiernos militares de Ceuta y Melilla. En 1914, por real orden de 27 de mayo, se aprobó, para todo el Ejército, un uniforme de verano de tela kaki, que sería «verdosa oscura» (DO núm. 116), la orden citada se amplió por otra de 20 de junio.

Como se ha visto, en 1911, se organizó el primer curso de pilotos para oficiales del Cuerpo de Ingenieros; en los siguientes cursos, pudieron optar los procedentes de todos los Cuerpos del Ejército y de la Marina (modificación del reglamento aprobado en el mes de marzo de 1911).

        Fig. 11: emblemas del servicio de Aeronáutica militar, 1913
Fig. 11: emblemas del servicio de Aeronáutica militar, 1913

Creado el Servicio de Aeronáutica Militar, se dotó a su personal de un emblema, el de aeronáutica. Consistía en dos alas de plata con un disco rojo en medio y la corona real encima; sería de metal para los soldados y clases de tropa, que lo llevarían en el brazo izquierdo (figura 9); bordado, los jefes y oficiales e iría en el costado derecho, a la altura del primer botón de la guerrera.

Los pilotos de globo añadían un ancla al emblema mencionado; los de dirigible una rueda de timón y los de aeroplano una hélice de cuatro palas. Si se disponía de varios títulos aeronáuticos, se ponían superpuestos. Los observadores de aeroplano el emblema de aeronáutica solamente, aunque, en 1920, se añadió una estrella dorada de cinco puntas inscrita en el círculo rojo.

Al poder acceder al Servicio de Aeronáutica, personal de otras armas y cuerpos del Ejército y de la Marina, hubo diversidad de uniformes, porque usaban el de su arma o cuerpo de procedencia. Por orden circular de 1913, se declaró reglamentario, para los jefes y oficiales del Servicio de Aeronáutica, el uniforme de color kaki autorizado para las guarniciones de África.

Fig. 12: uniforme kaki (Salas)

La guerrera era de tela de color kaki, con el cuello cerrado y vuelto con el emblema o número del cuerpo, en los extremos. Se cerraba por medio de una hilera de botones de asta o pasta, solapados bajo la tela; cuatro bolsillos con carteras, dos en el pecho y dos en los faldones. En los costados, dos aberturas; las hombreras formadas por una tira de la misma tela y abrochadas por un botón pequeño. Las bocamangas formando ángulo y ribeteadas por un cordón de seda del color de los vivos de su arma o cuerpo.

Pantalón y calzón, de igual tela que la guerrera, sin franja ni vivos. La gorra, de plato, también kaki, visera y barboquejo de cuero color avellana. La parte cilíndrica de la gorra de paño del color de los vivos y con el emblema de su arma o cuerpo de procedencia con la corona real en la parte superior.

Por real orden de 13 de noviembre de 1917, se determinó el nuevo uniforme, que debería usar el personal destinado en el Servicio de Aeronáutica Militar.

La guerrera, de igual forma y tela que la aprobada para el uniforme de verano para el servicio de guarnición, con las variaciones siguientes: abrochada con una hilera de botones de asta o pasta, solapados bajo la tela; sin botones en la parte posterior, cuatro bolsillos con cartera, sin fuelle, dos en el pecho y dos en los faldones.

El calzón, pantalón y gorra, de color kaki y de la forma descrita en la orden ya mencionada. El emblema iría también bordado en el traje de paño de la tropa.

Por real orden de 10 de diciembre de 1920, se reforma el uniforme declarado reglamentario en 1917 para el personal de plantilla o en comisión de servicio, de la aeronáutica militar.

La guerrera era la reglamentaria en aeronáutica con las reformas siguientes: el cuello de solapa, en forma de americana, y con cinco botones. Los bolsillos inferiores de los delanteros de fuelle interior en todo su contorno. Dos fuertes corchetes dorados, a la altura de la cintura, para sostener el cinturón del correaje y una abertura en la espalda desde la cintura hasta el borde inferior.

Los botones a la vista y de cuero color avellana tostada; las divisas, las reglamentarias, y los emblemas de arma o cuerpo colocados en el cuello, a partir de la costura de unión de este con la solapa.

La gorra de la misma forma que la reglamentaria, pero sin el aro interior. El correaje se componía de cinturón, tirante en la hombrera derecha, tirante de sable y funda de pistola, como se describe en la orden de 19 de abril de 1920 (CL núm. 42) (3). La camisa de cuello vuelto y bajo, de color crudo y corbata de color kaki en forma de nudo. Calzón, pantalón, leggins y guantes, sin cambios.

(3) Por esta real orden, se quería dotar al Ejército de un uniforme único de color kaki. Estuvo en vigor muy poco tiempo; el 18 de junio quedó sin efectos. Según la orden, los generales llevaban la guerrera abierta con el cuello de solapas; la de jefes y oficiales tenía el cuello vuelto. Varios autores consideran que fue por esta disposición cuando se cambió el cuello cerrado de 1914 por uno abierto de solapas; podemos ver en alguna fotografía de la época que convivían los dos tipos de guerrera. No fue hasta 1922, cuando se reglamentó para el Ejército un uniforme de color kaki verdoso con el cuello de solapas. En 1926 se adoptó el uniforme único, para todo el Ejército (figura 16).

Uniforme de vuelo

El reglamento provisional para el servicio de dirigibles, publicado en 1910, señalaba una serie de observaciones generales; una de ellas se refiere a la uniformidad:

  • Oficiales: uniforme de diario de cuerpo montado y sobre él, un traje de cuero; la gorra se sustituye por un pasamontañas de cuero y, para el descenso, se llevaría aquella a bordo.

  • Mecánicos: traje de diario y sobre él, traje de cuero con pasamontañas de lo mismo.

En invierno, debajo del traje de cuero, se usaba abrigo interior. Estos uniformes serían idénticos a los existentes en el Parque Aerostático, cuidando el jefe del servicio, de que hubiera la debida uniformidad.

El hecho de que no estuviera perfectamente concretado cómo debía ser el traje de cuero, dio lugar a que hubiese diferentes modelos.

En el reglamento aprobado en 1911 (CL núm. 46) para la experimentación de aeroplanos se establecía, en su artículo 16, que, para los vuelos en aeroplano, se usaría sobre el uniforme la gorra, el chaquetón de cuero y los calzones iguales a los empleados en el servicio de dirigibles.

Cuando se aprobó el uniforme kaki en 1913, la orden añadía que, para los vuelos, se autorizaba a utilizar el chaquetón de cuero y pantalón azul durante el invierno y la chaqueta y pantalón azules durante el verano, sobrepuestos al nuevo uniforme.

Fig. 14: uniforme de vuelo (Salas)

El piloto de aeroplano es un oficial de Caballería que pertenece, probablemente, a un regimiento de cazadores; el calzón es azul, con dos franjas de paño de color blanco, según el reglamento de uniformidad de Caballería de 1909. En este reglamento, los jefes y oficiales de la Academia de Caballería, usaban el uniforme determinado para los regimientos de cazadores.

Uniformes de Aviación

En estas láminas de Salas, podemos ver dos ejemplos de los uniformes de Aviación; uno correspondiente al reglamento de 1926, de color verde-amarillo oscuro; y otro, aprobado en la segunda república en 1931, de color azul tina oscuro.

Fig. 15: servicio de aviación, uniformidad (Salas)

Fin de la Aerostación militar

Con la uniformidad del reglamento de 1926, con algunas modificaciones que se fueron incorporando por ambos bandos, se combatió en la guerra civil (1936-1939).

Al comienzo de la guerra, parte del regimiento de aerostación, con su coronel Francisco Delgado y el comandante Rafael Ortiz de Zárate a la cabeza, se sublevó en Guadalajara. Los que no fueron fusilados por ser leales a la república, serían destinados a otra unidad y el regimiento fue disuelto.

Fig. 16: Reglamento de uniformidad, 1926 (Ignacio Mexía y Algar)

Bibliografía

  • Aguilar Hornos, J.: Uniformidad de la Aeronáutica Española. Museo del Aire. Madrid, 1993.

  • Bueno Carrera, JM.: Aerostación, Aeronáutica y Aviación. Ediciones Barreira. Madrid, 1984.

  • Bueno Carrera, JM.: El ejército de Alfonso XIII. Los Ingenieros (Texto y Láminas). Ministerio de Defensa. Madrid, 2014.

  • Castillo Cáceres, F. y Cabezón Pérez, P.: La Vida cotidiana en el Ejército (1855-1925). Fotografías de Archivo General militar de Madrid. Madrid, Ministerio de Defensa, 2006.

  • Gómez Ruiz, M. y Alonso Juanola, V.: El Ejército de los Borbones. Tomos VII y VIII. Ministerio de Defensa(Secretaría General Técnica).Industrias Gráficas CARO S.L. Madrid, 2006.

  • Guardia de la Mora, JE.: Un siglo de distintivos aeronavales (1917-2017). 2017

  • Ruiz Martín, A.: Evolución de las divisas en las Armas del Ejército Español (2ª edición). Imprenta Ministerio de Defensa. Madrid, 2011.

  • Otras fuentes:

- "Abriendo camino". Historia del Arma de Ingenieros. Tomo IV. Ministerio de Defensa. Madrid, 2011.
- Álbum descriptivo del Ejército y la Armada de España, 1884. Imprenta de Fortanet.
- Anuario militar de España.
- Colecciones legislativas.
- Diarios Oficiales del Ministerio de la Guerra.
- Gaceta de Madrid.
- La Aerostación y el inicio de la Aviación. José Ignacio Mexía y Algar
- Memorial de Ingenieros
- Revista Aeroplano
- Uniformes militares en el cambio de siglo. Colección 1899. Ministerio de Defensa. Madrid, 1989.
- Internet:

                    - Toledo Momparler, V   
   - Láminas y fotografías de la época

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